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Tu piel tiene buenos hábitos, ¿y tú?

Tu piel tiene buenos hábitos, ¿y tú?

El Instituto Pond’s descubrió que en realidad nuestra piel se sabe cuidar bastante bien de sí misma. En condiciones óptimas, es capaz de regular su propia temperatura y grado de humedad, se protege de los dañinos rayos del sol, e incluso, realiza su propio proceso de renovación celular. Es por ello que le pedimos al Instituto Pond’s, que nos contará más sobre los hábitos de autorrenovación de nuestra piel.

La piel tiene un hábito automático de renovarse a través de la descamación.

¿Cómo se renueva la piel por sí misma?

El proceso de la piel para autorrenovarse se llama descamación – es un proceso natural y delicado de auto-exfoliación. La piel está diseñada para despojarse de sus capas superficiales de manera ordenada. En este proceso, las enzimas de la piel eliminan una estructura celular conocida como desmosomas, los cuales ayudan a las células a mantenerse unidas. La piel desprende aproximadamente una capa al día, y esto sucede de manera natural.

La descamación es un proceso de exfoliación que remueve una capa de piel a la vez.

¿Significa entonces, que no me debo preocupar por mi piel?

Desafortunadamente para nosotros, vivimos en una época donde estamos expuestos a alta contaminación: rayos ultravioleta, sustancias químicas, polvo, suciedad y bacterias que resultan dañinos. Estos contaminantes, adicional con el calor, el frío y los climas secos en los que vivimos, pueden llegar a producir condiciones difíciles dentro de nuestra piel que impiden su buen funcionamiento y crean un proceso de renovación celular más desorganizado. Esta es la razón por la que debemos limpiar siempre nuestra piel.

La limpieza ayuda a que los procesos naturales de la piel funcionen a niveles óptimos.

La limpieza ayuda a que nuestra piel mantenga un proceso de autorrenovación sano. Sin embargo, de manera inconsciente hacemos las cosas difíciles para nuestra propia piel. Nuestros malos hábitos pueden contribuir a que surjan problemas como acné, manchas oscuras y arrugas.

Algunos de nuestros hábitos pueden afectar negativamente los procesos de nuestra piel.

¿Cuáles son los malos hábitos que debemos evitar?

No desmaquillarse en la noche.

Mientras duermes, tu piel lucha contra todos los agentes que bloquean tus poros. Es por ello que, dejarse el maquillaje por la noche puede empeorar el acné y hacer que tu piel se vea opaca y seca. Esto también puede acelerar las señales de envejecimiento de la piel. Por eso, debes limpiar siempre tu piel antes de irte a dormir.

Usar productos caducados.

Cuando usas productos de belleza cuya fecha de consumo ya ha pasado, puede perjudicar a tu piel en vez de mejorarla. Es posible que los productos vencidos se hayan contaminado con bacterias u hongos. Además, la eficacia de sus ingredientes activos disminuye.

Lavarte tu rostro con jabón corporal.

El jabón corporal no está formulado para el cuidado de la piel del rostro y puede resultarle demasiado agresivo. Esto predispone tu piel a la deshidratación y, a la larga, la vuelve más propensa al envejecimiento prematuro. Los limpiadores faciales son más suaves con tu piel y tienen el beneficio agregado de brindarle soluciones con ingredientes específicos para tu problema de piel.

 

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